domingo, 13 de enero de 2008

Sabía que esto no podía acabar bien


Hay tipos que llevan una ejemplar existencia de orden y de provecho: cuidan de su mujer a cada momento, mantienen a su retoño con responsabilidad, bajan la basura cada noche y antes de maldecir, comprueban la dirección del viento. El hermano de Lara Lei no era esa clase de hombre ni por asomo. Chuk era tan reacio a una vida perfecta que desde bien jovencito se hizo periodista. El café sabor a congrio, llegar a las tantas y la ausencia de ratas en su casa era toda su idea del orden… hasta que apareció James. Entonces dejó la prensa y le dedicó un blog de fan a George Michael.

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