Daniel Craig no se reduce a ser James Bond como cualquiera que haya visto Layer Cake sabe. En esta además vuelve a lucir cuerpo. Debe ser ya una exigencia de guión.
Lo bueno de viajar como Kate Moss es que es imposible que se te olvide algo, que te roben el bolso, o que se te despiste donde está la niña. Lo malo es casi todo lo demás. Así que claro cuando la pobre ejerce de madre necesita como mínimo tres o cuatro asistentes. Solo hay que ver la cara de estres que me lleva. Mucho mejor los paseos tranquilitos con su novio-cantante de turno.
Y dirán ustedes que claro es una supermodelo y que encima con ese novio, con esas pintas como diría mi madre, lo chocante sería verla con la falda por debajo de la rodilla. Y es que además a Kate le queda todo divinamente. Todo, todo. Yo nunca la he visto mal. Y la sigo mucho. Claro que a mi me gusta mucho como va vestida, también me gustan sus novios y la música que escucha. Otras cosas que a ella le gustan a mi no. Lo juro. Los niños por ejemplo, jijiiji....