
Tal vez en los Oscar....
Fuente: Celebutopia





Rumer Willis es un claro ejemplo de eso de que tener un apellido famoso dificulta las cosas para aquellos que se quieren dedicar al mismo campo profesional que sus progenitores. Hay tenemos a George Bush o al pobre Enrique Iglesias. Siempre cuestionados, siempre demostrando que son mejores o iguales al menos, de capaces que sus papás. Si la presión de ahora sobre Rumer es grande imagínense cuando vaya envejeciendo, las comparaciones con su mamá pueden ser desastrosas para su autoestima.