Y ahora bajemos a las intrascendentes opiniones. Esta mujer es un joyero andante. Si tuviera un accidente de esos de las películas, donde una se queda sin memoria y nadie la busca o nadie la encuentra, no tendría ningún problema, podría empeñar las pulseras y los anillos para comprarse una casa, o alquilar un ático con vistas en la parte noble de la ciudad en que se hubiera perdido y yo creo que con lo que la dieran por el anillo ese de compromiso-no-boda podría empezar un negocio de cualquier cosa, uno de importación-exportación donde entrar en contacto con traficantes de antiguedades, en fin por poner un ejemplo.
El esmalte negro también es todo un lujo y asequible en casi cualquier casa cosmética. No como las otras cosas que lleva en los dedos (suspiro).
Esta premiere la tenemos más que vista. Pero yo creo que esos planos cortos no se habían paseado por aquí. No me suenan porque habría notado en su momento lo finita y delicada que es la raya diplomática de los trajes italianos. Este Giorgio que bien corta.