Este me parece a mi como una versión mejorada de Daniel Henney. Desde luego era el más guapo de East of Eden. Pero como a Daniel a este le puede el exceso de bondades. Saquenlé una pega si pueden.
No me gusta nada con este look tan preppy. Los coreanos son increíbles o mafiosos llenos de cicatrices emocionales y labios rotos, o niños de universidad privada y jersey sobre los hombros. No tienen término medio.