Esta mujer se ha tomado muy en serio lo de ser diseñadora de zapatos y se ha ido a Italia que debe ser donde se hacen los mejores zapatos del mundo (seguro que en Nápoles por cuatro perras, ver Gomorra), y ha entrado en contacto con los artesanos italianos que debe ser una cosa muy útil a la hora de dibujarlos para evitar cometer errores garrafales y hacer cosas que luego le digan a una que son imposibles de hacer o que producirán roturas de tobillos en masa!
Si una va a Italia debe apetecerte de forma natural convertirte en una nueva Agripina. Pasearte envuelta sola en sutiles telas, por palacios de corte neoclásicos convencida de que eres la dueña del mundo conocido. Y asi demuestras en Korea que aunque tengas muchos huesos, también puedes lucir escote.